
«Es una vergüenza que los imputados desconozcan los delitos de los que se les acusa», afirma la presidenta a la salida de su reunión mantenida con el Comité Ejecutivo Nacional. «El secreto de sumario debe utilizarse de manera restringida y por eso la ley solamente da un mes», revela en relación a la persistencia del acta cinco meses después.
González Panero se ha negado a hablar con el tribunal hasta que no se levante el secreto de sumario, pero Aguirre apela a su «presunción de inocencia, a la legalidad y constitucionalidad del derecho». Según la presidenta, no levantar el acta sumarial perjudica a los acusados, «provocando en ellos casos de indefensión al no saber de qué se les acusa».