Los agentes detectaron un vehículo que era conducido con temeridad manifiesta y, ante la sospecha de que se tratase de un coche de vigilancia para la realización de robos, procedieron a darle el alto e identificaron a su único ocupante.
El conductor del coche resultó ser un menor de edad, de 16 años, que había cogido el vehículo de la empresa de su padre y que ha sido acusado de un delito contra la seguridad vial.