
El principal reto al que se enfrenta el Ayuntamiento es la A-5. Se espera que las nuevos habitantes de la zona no colapsen la carretera nacional, tal y como reflejaron las palabras de la delegada de urbanismo: «El caballo de batalla es la movilidad por el colapso de la A-5». Para evitarlo se han creado una serie de infraestructuras en la Operación Campamento.
Los problemas de movilidad se esperan en toda la carretera, especialmente a la altura de Batán. El Ayuntamiento construirá un túnel de 2.600 metros bajo la carretera de Extremadura como continuación al existente en la avenida de Portugal y que llegará pasada la M-511, la carretera con destino a Boadilla del Monte. En la superficie será acoplado a través de una mejora en la A-5 de 645 metros -en la Castellana del Sur- con 1.970 metros, que unirá Madrid con Alcorcón.