Con la instalación de los
reductores de velocidad durante
los últimos tres años en el municipio, se ha llegado a
reducir un
30% el índice
de
siniestralidad y lesiones en las vías urbanas. Por petición de algunos
vecinos, la Policía Municipal ha dotado a los
puntos más conflictivos o donde
no se respetaba el límite de velocidad, de los reductores conocidos como
‘guardias tumbados'
o ‘badenes'. De este modo, el conductor
deberá adecuar su velocidad al tipo de vía que transite, sin sobrepasar los 50
km/h. El
Ayuntamiento ha logrado así reducir o hacer desaparecer los incidentes
en los tramos señalados.
Todos los
reductores de velocidad instalados están
fabricados
de goma, adaptándose a las
normativas y
a las características
técnicas de los fabricantes. Además el Programa del
Ayuntamiento de Boadilla
del Monte estudia un
Plan de Reductores de Velocidad que revisará y adaptará los
badenes más antiguos.